¡Hola amigas y amigos!
¡Feliz día a todas las mamás!
Felicitamos a todas las mamás, que nos han dado la vida, nos han enseñado el amor, la ternura, nos abrieron la mirada a la fe.
Recordamos agradecidos también a nuestras abuelas, especialmente aquellas que cuando deberían haber empezado a disfrutar de su condición de abuelas, tuvieron que aprender de nuevo a ser madres de sus nietos. En vez del descanso merecido, tuvieron que arremangarse y cambiar pañales.
Agradecemos hoy también la maternidad de aquellas mujeres que no pudieron tener hijos, pero que no se quedaron centradas en sí mismas, sino que gestaron hijos de otro modo. Agradecemos la maternidad de esas “tías buenas”, que no suelen faltar por Gracia de Dios en cada familia, quienes sacrificaron su propio proyecto de formar una familia, porque los otros hermanos se adelantaron a ellas y llegado el momento sintieron que su sitio era quedarse con los padres ya mayores. No por descarte, sino por opción. Son madres de sus padres, de sus hermanos, de sus sobrinos y hasta de algún otro protegido.
– “Tía, nos vamos de vacaciones, ¿te quedás en la ciudad?”
– “Sí, sí, por supuesto”, contesta la tía que ya tenía planeadas sus vacaciones con las amigas pero ahora las posterga.
– “¿Entonces podrás cuidar el gato y los canarios… y dar una mirada a la casa?...
– “Muy bien, lo haré todo”- responde la tía. Ella no olvida ningún cumpleaños, no olvida los nombres de los sobrinos ni los aniversarios de luto. La tía que va a visitar a los pobres y que tiene que acudir a todos los pedidos del párroco en pro de no se sabe cuántas obras.
Y un buen día se fue la tía, sin alaridos, se fue, discreta hasta en la muerte, con palabras de cariños para todos. ¿Quién se atrevería a afirmar que no ha cumplido su misión de Madre en la tierra?
Celebramos hoy la valentía de las mamás solas, que se animaron a enfrentar heroicamente la mezcla de miedos, culpas, inseguridades, ante el “qué dirán” y hasta, a veces, la dureza de la incomprensión y la soledad del exilio en su propia familia. ¡Que ellas nos ayuden con su ejemplo a entender por fin, contra toda opinión de este mundo empachado de egoísmo, que es mucho más hermoso y más digno cuidar un corazón que cuidar una apariencia!
Celebramos la maternidad de las religiosas y consagradas, sean de la religión que sean. Mujeres que han puesto su enorme potencial femenino y maternal de ternura y de don en la oración por nosotros, en la formación de los corazones jóvenes, en el consolar a los enfermos, en el acompañar y despedir con dulzura a los moribundos, en el trabajar arduamente junto con los pobres, en el cuidar delicadamente a los ancianos y a los niños.
¡Qué bien nos hacen estas mujeres, estas madrazas! (1)
¡Feliz día a todas las mamás! Gracias, porque de tantas maneras diferentes nos muestran el rostro materno de Dios.
Hasta el próximo encuentro.
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
________________
(1) Cfr. P. Ángel Rossi s.j., Radio Continental, 18/10/2013.
sábado, 18 de octubre de 2014
viernes, 1 de agosto de 2014
Aprender de los niños
Aprender de los niños
¡Hola amigos!
Cuando yo era chico, el primer domingo de agosto en Argentina celebrábamos el Día del Niño. Parece que, para que los padres puedan cobrar el sueldo y comprar los regalos para sus hijos, los que los venden han propuesto cambiar la celebración para el segundo domingo de agosto. Con tanta propaganda los chicos hace semanas que están pidiendo lo que quieren que les regalen para celebrar su día.
Más allá de los regalos, hoy te propongo que pensemos otra forma en que los adultos podemos celebrar el Día del Niño.
Cuenta la Biblia (Mc 10, 13-16) que algunas personas presentaron sus niños a Jesús para que Él los tocara, y los discípulos reprendieron a esa gente. Jesús, al ver esto, se indignó y les dijo: “Dejen que los niños vengan a mí. ¿Por qué se lo impiden? El Reino de Dios es para los que se parecen a los niños, y les aseguro que quien no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él”. Jesús los abrazaba y luego ponía sus manos sobre ellos para bendecirlos (1).
¿Cuál es la actitud correcta del adulto frente al niño?
Hoy, con el progreso de la ciencia, de la pedagogía y la reforma educativa, la más grande preocupación de los adultos es formar bien a sus hijos. ¿Existe igual preocupación en los padres de familia y en los adultos de aprender de los niños y de los jóvenes? ¿Para qué sirve la escuela? ¿Para hacer que los niños piensen como adultos o para ayudarlos a ser ellos mismos?
Nos duele nuestra realidad de tantos niños desnutridos, abusados, explotados, maltratados, escandalizados… Son gritos que nos horrorizan (Mt 18,6-7). ¡Tantas situaciones y tantas personas les “hacen imposible la vida”! Como sociedad, los adultos tenemos el compromiso de regalarles una vida más humana. Algo tenemos que hacer para que los niños no sólo sean “destinatarios” sino “protagonistas” de una vida digna.
Muchos se preocupan solamente de lo que deben enseñar a los niños. Jesús se preocupa también de convencer a los adultos de que pueden aprender algo de los niños.
El segundo domingo de agosto, si pueden, no dejen de hacerles algún regalo a sus chicos. Pero también, como nos enseña Jesús, no dejemos de aprender de ellos.
¿No les parece una buena forma de celebrar el Día del Niño hoy, el domingo que viene y todos los días?
Hasta el próximo encuentro.
(1) Cfr. Carlos Mesters, Círculos Bíblicos.
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
¡Hola amigos!
Cuando yo era chico, el primer domingo de agosto en Argentina celebrábamos el Día del Niño. Parece que, para que los padres puedan cobrar el sueldo y comprar los regalos para sus hijos, los que los venden han propuesto cambiar la celebración para el segundo domingo de agosto. Con tanta propaganda los chicos hace semanas que están pidiendo lo que quieren que les regalen para celebrar su día.
Más allá de los regalos, hoy te propongo que pensemos otra forma en que los adultos podemos celebrar el Día del Niño.
Cuenta la Biblia (Mc 10, 13-16) que algunas personas presentaron sus niños a Jesús para que Él los tocara, y los discípulos reprendieron a esa gente. Jesús, al ver esto, se indignó y les dijo: “Dejen que los niños vengan a mí. ¿Por qué se lo impiden? El Reino de Dios es para los que se parecen a los niños, y les aseguro que quien no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él”. Jesús los abrazaba y luego ponía sus manos sobre ellos para bendecirlos (1).
¿Cuál es la actitud correcta del adulto frente al niño?
Hoy, con el progreso de la ciencia, de la pedagogía y la reforma educativa, la más grande preocupación de los adultos es formar bien a sus hijos. ¿Existe igual preocupación en los padres de familia y en los adultos de aprender de los niños y de los jóvenes? ¿Para qué sirve la escuela? ¿Para hacer que los niños piensen como adultos o para ayudarlos a ser ellos mismos?
Nos duele nuestra realidad de tantos niños desnutridos, abusados, explotados, maltratados, escandalizados… Son gritos que nos horrorizan (Mt 18,6-7). ¡Tantas situaciones y tantas personas les “hacen imposible la vida”! Como sociedad, los adultos tenemos el compromiso de regalarles una vida más humana. Algo tenemos que hacer para que los niños no sólo sean “destinatarios” sino “protagonistas” de una vida digna.
Muchos se preocupan solamente de lo que deben enseñar a los niños. Jesús se preocupa también de convencer a los adultos de que pueden aprender algo de los niños.
El segundo domingo de agosto, si pueden, no dejen de hacerles algún regalo a sus chicos. Pero también, como nos enseña Jesús, no dejemos de aprender de ellos.
¿No les parece una buena forma de celebrar el Día del Niño hoy, el domingo que viene y todos los días?
Hasta el próximo encuentro.
(1) Cfr. Carlos Mesters, Círculos Bíblicos.
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
Morteros, Córdoba (R.A.)
Morteros, Córdoba, Argentina
sábado, 28 de junio de 2014
Rezamos por Francisco
Rezamos por Francisco
Hola amigos!
El domingo 29 de junio, al celebrar en la liturgia de la Iglesia la fiesta de los santos Pedro y Pablo, celebramos el Día del Papa.
Francisco es noticia, casi todos los días. Es Buena Noticia, porque con sus gestos y palabras nos anuncia la Alegría del Evangelio de Jesús y nos entusiasma a muchos. Hasta los que hace pocos años se enfrentaban al cardenal Bergoglio hoy parece que lo aprecian y valoran. Hay también quienes lo critican duramente, especialmente entre los sectores más conservadores de la Iglesia, de aquí y de allá. No se puede conformar a todos. Y es que el ministerio del Obispo de Roma no es para “conformar” a todos, sino para garantizar la unidad y la pluralidad. Armonizar las diferencias, pero no desde una tibia mediocridad sino desde una opción clara por los valores fundamentales del Evangelio.
«La variedad en la Iglesia, que es una gran riqueza, se funde siempre en la armonía de la unidad, como un gran mosaico en el que las baldosas se juntan para formar el único gran diseño de Dios. Esto debe impulsar a superar siempre cualquier conflicto que hiere el cuerpo de la Iglesia. Unidos en las diferencias: no hay otro camino católico para unirnos. Éste es el espíritu católico, el espíritu cristiano, unirse en las diferencias. Éste es el camino de Jesús» (1).
En un mundo socialmente desarticulado, con ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres y con una ambición de poder que con violencia pretende hegemonizar el dominio sobre los demás, el papa Francisco con sus gestos nos entusiasma… otro mundo es posible. No se trata de una ilusión, sino de una certeza de fe: el Evangelio de Jesús nos cambia la vida.
Los gestos del papa Francisco son elocuentes, valen más que mil palabras y siempre nos remiten a Jesús. Seguramente el Papa no querrá que hoy nos centremos en su persona. Él quiere llevarnos a Jesús porque es parte importante de una fe viva descubrir y alentar los indicios que en nuestra sociedad se encaminan al cese de la corrupción, al remedio de las desigualdades, a la erradicación de la dependencia que causa constante empobrecimiento, al restablecimiento de las posibilidades de gozar y hacer producir nuestras propias riquezas. ¡Esto significa creer que Jesús es el Hijo de Dios vivo y que nosotros seamos sus discípulos!
En el Día del Papa, mirando a Francisco contemplemos a Jesús que sigue convocándonos y enviándonos a ser sus testigos. Y recemos por Francisco, como él siempre nos pide. Que su ministerio nos ayude a todos a entusiasmarnos para que busquemos primero el Reino de Dios y su Justicia. Lo demás se nos dará por añadidura. (cfr. Mt 6,33)
Que pasen un lindo domingo en familia.
(1)- Papa Francisco, Homilía 29 de junio de 2013.
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
Hola amigos!
El domingo 29 de junio, al celebrar en la liturgia de la Iglesia la fiesta de los santos Pedro y Pablo, celebramos el Día del Papa.
Francisco es noticia, casi todos los días. Es Buena Noticia, porque con sus gestos y palabras nos anuncia la Alegría del Evangelio de Jesús y nos entusiasma a muchos. Hasta los que hace pocos años se enfrentaban al cardenal Bergoglio hoy parece que lo aprecian y valoran. Hay también quienes lo critican duramente, especialmente entre los sectores más conservadores de la Iglesia, de aquí y de allá. No se puede conformar a todos. Y es que el ministerio del Obispo de Roma no es para “conformar” a todos, sino para garantizar la unidad y la pluralidad. Armonizar las diferencias, pero no desde una tibia mediocridad sino desde una opción clara por los valores fundamentales del Evangelio.
«La variedad en la Iglesia, que es una gran riqueza, se funde siempre en la armonía de la unidad, como un gran mosaico en el que las baldosas se juntan para formar el único gran diseño de Dios. Esto debe impulsar a superar siempre cualquier conflicto que hiere el cuerpo de la Iglesia. Unidos en las diferencias: no hay otro camino católico para unirnos. Éste es el espíritu católico, el espíritu cristiano, unirse en las diferencias. Éste es el camino de Jesús» (1).
En un mundo socialmente desarticulado, con ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres y con una ambición de poder que con violencia pretende hegemonizar el dominio sobre los demás, el papa Francisco con sus gestos nos entusiasma… otro mundo es posible. No se trata de una ilusión, sino de una certeza de fe: el Evangelio de Jesús nos cambia la vida.
Los gestos del papa Francisco son elocuentes, valen más que mil palabras y siempre nos remiten a Jesús. Seguramente el Papa no querrá que hoy nos centremos en su persona. Él quiere llevarnos a Jesús porque es parte importante de una fe viva descubrir y alentar los indicios que en nuestra sociedad se encaminan al cese de la corrupción, al remedio de las desigualdades, a la erradicación de la dependencia que causa constante empobrecimiento, al restablecimiento de las posibilidades de gozar y hacer producir nuestras propias riquezas. ¡Esto significa creer que Jesús es el Hijo de Dios vivo y que nosotros seamos sus discípulos!
En el Día del Papa, mirando a Francisco contemplemos a Jesús que sigue convocándonos y enviándonos a ser sus testigos. Y recemos por Francisco, como él siempre nos pide. Que su ministerio nos ayude a todos a entusiasmarnos para que busquemos primero el Reino de Dios y su Justicia. Lo demás se nos dará por añadidura. (cfr. Mt 6,33)
Que pasen un lindo domingo en familia.
(1)- Papa Francisco, Homilía 29 de junio de 2013.
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
Morteros, Córdoba (R.A.)
Morteros, Córdoba, Argentina
viernes, 13 de junio de 2014
Mi papá es una silla
Mi papá es una silla
Hola amigas y amigos!
Quiero desearles un muy feliz día a todos los Papás. Aunque ya no seamos niños, el cuento de Liliana Castello que hoy compartimos, puede motivar en todos (niños, jóvenes y adultos) el agradecimiento a nuestros padres. Quienes ya tienen a su papá en el cielo, una oración agradecida por ellos. Quienes tenemos la dicha de tener nuestro papá con nosotros, gestos de gratitud y cariño.
“- ¡Mi papá es una silla! - dijo el niño en medio de la clase y todos lo miraron sin entender semejante concepto.
Los pequeños sabían que había padres vendedores, bomberos y hasta equilibristas, pero papás que fuesen sillas… no, eso nunca.
La maestra preguntó al niño el porqué de tal afirmación.
- Porque con él me siento cómodo.
- Pero eso no lo convierte en una silla- respondió confundida la maestra.
El niño prosiguió:
- Porque puedo descansar en él y porque si no alcanzo algo que quiero, él me ayuda y así sí puedo. Porque él es firme, fuerte y sé que con él, nunca me voy a caer.
Sonó el timbre del recreo.
Todos los niños salieron a jugar pensando que un papá se parece mucho a una silla: cómoda, fuerte y firme”.
¡Gracias papá por ser como una silla!
Que pasen un feliz Día del Padre en familia…
Hasta el próximo encuentro
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
Hola amigas y amigos!
Quiero desearles un muy feliz día a todos los Papás. Aunque ya no seamos niños, el cuento de Liliana Castello que hoy compartimos, puede motivar en todos (niños, jóvenes y adultos) el agradecimiento a nuestros padres. Quienes ya tienen a su papá en el cielo, una oración agradecida por ellos. Quienes tenemos la dicha de tener nuestro papá con nosotros, gestos de gratitud y cariño.
“- ¡Mi papá es una silla! - dijo el niño en medio de la clase y todos lo miraron sin entender semejante concepto.
Los pequeños sabían que había padres vendedores, bomberos y hasta equilibristas, pero papás que fuesen sillas… no, eso nunca.
La maestra preguntó al niño el porqué de tal afirmación.
- Porque con él me siento cómodo.
- Pero eso no lo convierte en una silla- respondió confundida la maestra.
El niño prosiguió:
- Porque puedo descansar en él y porque si no alcanzo algo que quiero, él me ayuda y así sí puedo. Porque él es firme, fuerte y sé que con él, nunca me voy a caer.
Sonó el timbre del recreo.
Todos los niños salieron a jugar pensando que un papá se parece mucho a una silla: cómoda, fuerte y firme”.
¡Gracias papá por ser como una silla!
Que pasen un feliz Día del Padre en familia…
Hasta el próximo encuentro
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
Morteros, Córdoba (R.A.)
Morteros, Córdoba, Argentina
jueves, 17 de abril de 2014
Creo en tu resurrección!
Resurrección
Jairo popularizó entre nosotros el Credo de la Misa Campesina Nicaragüense con el que hace casi cuarenta años un grupo de cristianos expresaron la fe en Jesús que murió y resucitó para salvarnos.
Hoy también los cristianos estamos convencidos de la presencia de Jesucristo Resucitado entre nosotros y lo buscamos en medio de nuestra vida de cada día, ya que es el lugar que Él eligió para darse a conocer, quedarse y hacer amistad con los hombres.
Por eso creemos que es imprescindible aprender y hacer el ejercicio de leer la vida a la luz del Evangelio, hasta que llegue a ser algo habitual en nosotros.
Leer la vida desde la fe en Jesús es darnos cuenta de todo lo que pasa a nuestro alrededor, canalizando con alegría las ansias de vivir en sus manifestaciones más variadas y valorando positivamente todo lo que traiga consigo una vida más humana.
Jesús sigue vivo entre nosotros sosteniendo nuestras luchas, entusiasmando nuestras búsquedas y animando nuestra esperanza.
Porque creo en su Resurrección, les deseo ¡Muy feliz Pascua de Resurrección!
Un abrazo
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
¡Creo en tu resurrección!
“Yo creo en vos Cristo obrero, luz de luz y verdadero unigénito de Dios,
que para salvar al mundo en el vientre humilde y puro de María se encarnó.
Creo que fuiste golpeado, con escarnio torturado,
en la cruz martirizado siendo Pilato pretor,
el romano imperialista, puñetero y desalmado,
que lavándose las manos quiso borrar el error.
Yo creo en vos compañero, Cristo humano, Cristo obrero, de la muerte vencedor.
Con tu sacrificio inmenso engendraste al hombre nuevo para la liberación.
Vos estás resucitando en cada brazo que se alza
para defender al pueblo del dominio explotador.
Porque estás vivo en el rancho, en la fábrica, en la escuela,
creo en tu lucha sin tregua creo en tu resurrección”.
Jairo popularizó entre nosotros el Credo de la Misa Campesina Nicaragüense con el que hace casi cuarenta años un grupo de cristianos expresaron la fe en Jesús que murió y resucitó para salvarnos.
Hoy también los cristianos estamos convencidos de la presencia de Jesucristo Resucitado entre nosotros y lo buscamos en medio de nuestra vida de cada día, ya que es el lugar que Él eligió para darse a conocer, quedarse y hacer amistad con los hombres.
Por eso creemos que es imprescindible aprender y hacer el ejercicio de leer la vida a la luz del Evangelio, hasta que llegue a ser algo habitual en nosotros.
Leer la vida desde la fe en Jesús es darnos cuenta de todo lo que pasa a nuestro alrededor, canalizando con alegría las ansias de vivir en sus manifestaciones más variadas y valorando positivamente todo lo que traiga consigo una vida más humana.
Jesús sigue vivo entre nosotros sosteniendo nuestras luchas, entusiasmando nuestras búsquedas y animando nuestra esperanza.
Porque creo en su Resurrección, les deseo ¡Muy feliz Pascua de Resurrección!
Un abrazo
Jorge F. Trucco
E-mail: jftrucco@gmail.com
Morteros, Córdoba (R.A.)
Morteros, Córdoba, Argentina
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